Va Jaimito y le dice a su profesora:
Miss, aquí está mi trabajo.
Y la profesora le responde:
Pero este trabajo está muy pobre.
A lo que Jaimito responde:
Ah, entonces tome un dólar.
Se dice que esta era una suegra tan metiche, pero tan metiche, que cuando se murió, en su lápida decía:
"Aquí descanza Doña Chole, y en la casa descansamos todos".